
¡Oh, vamos, vamos, vamos, vamos!
¿No te hice sentir que eras el único hombre? ¡Sí!
¿Y no te di casi todo lo que posiblemente una mujer puede dar?
¡Cariño, sabes que lo hice!
y cada vez me digo a mí misma que, bueno, creo que ya he tenido bastante, pero voy a demostrarte, que una mujer puede ser dura, quiero que vengas, vamos, vamos, vamos, vamos y tómalo.
¡Tómalo! Toma otro pedacito de mi corazón ahora, Oh, oh, rómpelo! Rompe otro pedacito de mi corazón...
Vas por las calles sintiéndote bien y, en lo mas profundo de tu corazón, supongo que sabes que eso no está bien, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca me oyes cuando lloro por la noche, y lloro a todas horas, pero cada vez me digo a mí misma que bueno, ya no puedo soportar el dolor...
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