26 julio, 2010


Hasta era posible que ni se acordara de él. Tuvo la seguridad de que si no aparecía dentro de dos días la chica ni siquiera lo notaría; para ella todos los días eran iguales, y cuando todos los días parecen iguales... Es porque las personas han dejado de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol curza el cielo.

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