Cuando me desperté,
no recordaba nada de la noche anterior,
“demasiadas cervezas”,dije, al ver su cabeza, al lado de la mia, en la almohada…
y me besó otra vez...
Y un insolente sol, como un ladrón, entró por la ventana.
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido
No hay comentarios:
Publicar un comentario