29 mayo, 2010


Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola
sin haber hecho lo suficiente.
(Por tus milagros a mano y el milagro de tus pies.
Muchas gracias señor dios. Muchas gracias señor diez)

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